Cómo escribir las diéresis alemanas en el iPhone
La ä, la ö y la ü ya están al alcance de la misma pulsación larga que lleva a la é o la ñ, y el teclado alemán les da tecla propia a cada una. Lo que merece explicarse es por qué esos dos puntitos importan tanto: una diéresis alemana puede ser lo único que separe dos palabras sin ninguna relación entre sí, o un singular de su plural.
Ä, ö y ü aparecen sin parar en un texto alemán corriente —Mädchen, schön, für, München— y ninguna de las tres está en el teclado en español por defecto del iPhone. No falta nada y no hay ningún fallo. Como la mayoría de letras que el español no usa, cada una está a un gesto de distancia en vez de tener tecla propia, a menos que cambies a un teclado pensado para el alemán.
Ya están a una pulsación larga en el teclado en español
Cada letra especial del teclado estándar del iPhone se esconde detrás de una letra normal, y se alcanza manteniendo el dedo pulsado en vez de dando un toque —el mismo gesto que lleva de e a é o de n a ñ. Las tres diéresis del alemán viajan en filas pensadas para cubrir los acentos de Europa occidental en general, así que no hace falta instalar nada más para llegar a ellas:
- a → ä (junto con à, á, â, ã, å, æ, ā)
- o → ö (junto con ô, ò, ó, œ, ø, ō, õ)
- u → ü (junto con û, ù, ú, ū)
Eso cubre las tres diéresis del alemán para un nombre o una palabra suelta dentro de un mensaje en español, sin cambiar de teclado.
Una tecla propia en el teclado alemán
Mantener pulsado y deslizar hasta la opción correcta cuesta un segundo cada vez, algo que se nota si escribes un mensaje entero en alemán. Añade el teclado alemán —Ajustes → General → Teclado → Teclados → Añadir nuevo teclado → Deutsch— y la distribución alemana QWERTZ le da a la ä y a la ö tecla propia junto a la L, con la ü en su propia tecla en la fila de arriba. Sin mantener pulsado, sin deslizar, y de paso el corrector cambia a un diccionario alemán en vez de seguir comparando cada palabra con una lista en español.
Una diéresis no es un adorno: cambia la palabra
Es fácil mirar dos puntitos sobre una vocal y suponerlos un capricho estético, como puede parecer un acento en un idioma que no se habla. Las diéresis del alemán no son eso. La propia palabra alemana para nombrarlas, Umlaut, describe un cambio de sonido real —la vocal de debajo cambia de verdad, y el alemán se apoya en ese cambio para hacer trabajo gramatical, no solo para decorar una letra.
El caso más claro es el plural de toda una familia de sustantivos alemanes: Mutter pasa a Mütter, Bruder pasa a Brüder, Buch pasa a Bücher, Haus pasa a Häuser. La diéresis no es una variante ortográfica del singular: es cómo se construye el plural, la diferencia entera entre uno y varios. El mismo cambio aparece en la conjugación de verbos: fahren (conducir) se convierte en du fährst, laufen (correr) se convierte en er läuft, la vocal cambiando al ritmo de la gramática que la rodea.
Y a veces una diéresis es sencillamente lo único que separa dos palabras sin ninguna relación de significado: schon (ya) y schön (bonito), o mochte (le gustaba, pasado) y möchte (le gustaría). Quita los dos puntos y una corrección automática entrenada en español no tiene forma de saber que acaba de aparecer una palabra completamente distinta.
No es la misma marca que la diéresis del español
El español también pone dos puntos sobre una vocal —pingüino, vergüenza— y es pura coincidencia que se vean igual que una diéresis alemana, porque hacen un trabajo distinto. La diéresis española avisa de que una u, muda por defecto detrás de g, sí debe pronunciarse en esa palabra. La diéresis alemana marca un sonido vocálico genuinamente distinto en la propia letra sobre la que está, sin ninguna u muda de por medio. La misma marca, un propósito sin relación.
Las mayúsculas se comportan como cabría esperar
El alemán pone en mayúscula todos los sustantivos, y bastantes palabras alemanas empiezan directamente con una diéresis —Übung, Österreich, Ärger. A diferencia de la ß, que nunca empieza una palabra alemana y tiene sus propias reglas aparte para la mayúscula, la Ä, la Ö y la Ü se comportan como cualquier otra mayúscula: la misma fila de pulsación larga y la misma tecla propia del teclado alemán llegan a la forma mayúscula en cuanto está activo el mayúsculas o el bloqueo de mayúsculas, sin nada especial que recordar.
Cuándo ae, oe y ue las sustituyen
Algunos sistemas antiguos, ciertos teclados que no son alemanes, formularios pensados para un público internacional y cosas como matrículas de coche a veces no admiten ä, ö ni ü en absoluto. El alemán tiene una solución estándar para justo esa situación, la que se enseña en las escuelas alemanas para rellenar exactamente este tipo de formulario: escribir la vocal base seguida de una e —la ä se convierte en ae, la ö en oe, la ü en ue. Müller pasa a Mueller, für pasa a fuer, möchte pasa a moechte. Sigue siendo alemán perfectamente reconocible y cualquier hablante nativo lo entiende al instante, pero es un sustituto, no una ortografía equivalente —vale la pena recurrir a él solo cuando la letra real de verdad no es una opción, no como atajo en un teclado que ya puede escribir ä, ö y ü directamente.
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Preguntas frecuentes
¿Puedo escribir ä, ö y ü sin añadir el teclado alemán?
Sí. Las tres ya están al alcance de la pulsación larga habitual en el teclado en español del iPhone —mantén pulsada la a para la ä, la o para la ö, la u para la ü—, el mismo gesto que lleva a la é o la ñ. Añadir el teclado alemán da sobre todo tecla propia y un corrector en alemán en vez de uno en español.
¿De verdad una diéresis cambia el significado de una palabra alemana?
A menudo, sí. Schon (ya) y schön (bonito) son palabras sin relación que solo distingue la diéresis, y toda una familia de sustantivos alemanes forma el plural añadiendo una —Mutter pasa a Mütter, Buch pasa a Bücher. Quitar los puntos no es un descuido menor de ortografía en estos casos: cambia qué palabra hay escrita.
¿Está bien escribir ae, oe y ue en vez de ä, ö y ü?
Solo como recurso de última hora. Es el sustituto estándar que el propio alemán enseña para sistemas que no aceptan las letras reales —Mueller por Müller, fuer por für— y cualquier hablante alemán lo entiende al instante, pero no es una ortografía equivalente para usar por comodidad cuando el teclado ya puede escribir la diéresis directamente.
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